<_”dime cómo me marcho”___
Los domingos se vivía en una selva. Llegabas, subías, bajabas, y animales y especies de flora aparecían de pronto en kilómetros de excursión. yo era siempre el compañero de viaje de mi hermana. Se escondía, aparecía y escalaba a veces no muchas, a las copas de los árboles. Llovía de vez en cuando. En alguna que otra vez ocasión nos bañábamos en pequeños lagos que no sabiendo muy cómo, sin haber existido nunca, aparecían allí. Y a las siete de la tarde, más o menos sabe usted, todo se acababa.
Al domingo siguiente volvíamos al patio de la casa de mis abuelos.
“dime cómo me marcho”, o imaginar cómo Jaén, por su pequeña distancia y capacidad para todos, cambia para ser divertida en todas las edades.
Dejar un comentario